Aclarando la confusión sobre los códigos para las cortinas cortafuego
Más aplicaciones posibles gracias a la continua evolución de las normas
Por Steve Weyel
En la última década, los ingenieros de protección contra incendios, los equipos de construcción y los arquitectos han visto la utilización de las cortinas cortafuego y cortahumo mayormente en los entornos comerciales pero, a medida que avanza la tecnología, es probable que tengan muchas más aplicaciones. Si bien las cortinas cortafuego se han estado utilizando por más de un siglo, su uso en entornos más comerciales e industriales se está expandiendo rápidamente. Sin embargo, también ha habido mucha confusión con respecto a qué códigos y normas de diferentes organismos regulatorios se aplican y dónde pueden usarse las cortinas de protección contra humo e incendios.
Las primeras etapas
Las cortinas cortafuego y cortahumo se usaron por primera vez en Londres a fines del 1600. Un incendio desatado en el teatro Drury Lane de Londres en 1672 obligó a los dueños a reconstruirlo con dos mejoras de seguridad: un gran tanque de agua colocado en el techo para sofocar posibles incendios en el escenario y la primera cortina de seguridad que se conoce –una cortina de hierro montada delante del escenario para proteger a la audiencia de los incendios producidos detrás del escenario.
Más tarde ese mismo siglo, los cines de los Estados Unidos comenzaron a instalar cortinas cortafuego, pero una cortina colocada en el Teatro Iroquois de Chicago no pudo evitar el incendio más letal de la historia estadounidense producido un solo edificio, en 1903, según lo documentó la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA). Durante una representación de Mr. Blue Beard, un popular musical, 602 personas murieron cuando una cortina cortafuego quedó enganchada en un reflector que sobresalía del arco del proscenio y no pudo bajar.
El incendio comenzó cuando las chispas producidas por un cortocircuito en una luz del
arco prendieron fuego una cortina de muselina. La falta de carteles de salida y luces de emergencia, las puertas de salida que abrían hacia adentro y las salidas cerradas con llave contribuyeron con el letal incendio. La cortina ni siquiera había sido probada antes de la inauguración del teatro, apenas un mes antes.
Los códigos y normas continuaron evolucionando para evitar tragedias similares y, en los años 80, los ingenieros y arquitectos de Europa encontraron otro uso para las cortinas cortafuego y cortahumo en los entornos comerciales. Llevó varias décadas, pero con el tiempo las cortinas se hicieron más comunes en los edificios comerciales de los Estados Unidos. Las autoridades regulatorias han actualizado los códigos y normas con respecto a su uso, lo cual generó confusión entre los ingenieros de protección contra incendios y los oficiales de la construcción que intentan mantenerse al corriente con los cambios.
¿Qué es una cortina y qué hace?
Una cortina cortafuego y cortahumo es una tela flexible y resistente al calor impregnada con un revestimiento que limita la infiltración de aire. Las cortinas cortafuego y cortahumo están diseñadas y testeadas para limitar el movimiento del calor y el humo generado por un incendio. Pueden ayudar a contener el calor y el humo dentro de un volumen específico o canalizarlo según la finalidad del diseño. Las cortinas cortafuego y cortahumo pueden usarse para aplicaciones específicas o como parte de un sistema diseñado para controlar el humo. Estas cortinas crean una barrera no estructural entre las partes interiores de un edificio.
Compuesto por una tela flexible y resistente al fuego montada en una caja, este producto puede instalarse arriba de una abertura o arriba de la abertura dentro del cielorraso. En caso de incendio, la cortina se acciona eléctricamente y baja al recibir una señal de dispositivo detector de incendios. Las cortinas vienen en tamaños grandes para poder ser utilizadas prácticamente en cualquier abertura y pueden tener peso para bajar más fácilmente y limitar la deflexión causada por el movimiento del aire.
Si bien las cortinas no reemplazan a las puertas contra incendios, ofrecen flexibilidad en el diseño interior y brindan una protección adicional contra el fuego que puede ocultarse a la vista.
Códigos y normas
Las normas de prueba de Underwriters Laboratories que se aplican a las cortinas cortafuego y cortahumo son la UL 10D, UL 1784 y UL 864. La UL 10D y UL 1784 se introdujeron recientemente en los Estados Unidos. La norma UL 10D, que evalúa los ensambles de cortinas contra incendios destinados a proporcionar una protección pasiva complementaria dentro de un sistema de protección contra incendios, fue aprobada en 2014. La norma UL 1784 prueba la filtración de aire de las puertas y otros dispositivos de protección. La UL 864 se refiere a los requisitos que deben cumplir las unidades de control y los accesorios de los sistemas de alarma de incendio.
La NFPA 80 regula la instalación y el mantenimiento de los ensambles y dispositivos utilizados para proteger las aberturas en paredes, pisos y cielorrasos contra la propagación del fuego dentro o hacia el interior de los edificios. La edición de 2016 de la norma NFPA 80 agregó una nueva definición para los ensambles de cortinas de protección contra incendios: La sección 21.1.1 de la norma NFPA 80 aclara que la generación actual de cortinas no debe confundirse con las cortinas de seguridad contra incendios hechas en tela, que están específicamente destinadas a proteger las aberturas del proscenio. Estas cortinas de tela forman parte de la separación pasiva resistente al fuego que hay entre el escenario y el área de asientos del auditorio. Su finalidad es brindar al menos 20 minutos de protección para que la audiencia pueda evacuar el lugar en forma segura. Para ser reconocidas como protección de la abertura del proscenio, las cortinas deben cumplir con los requisitos de la edición 2016 de la norma NFPA 80, capítulo 20, que trata específicamente sobre las cortinas de tela.
Aplicaciones para las cortinas
Las aplicaciones que cumplen con los requisitos son pantallas verticales para escaleras mecánicas, aberturas de escaleras y áreas de almacenamiento de depósitos; paredes divisorias anti-humo, incluidas las protecciones de aberturas; huecos de ascensores para limitar la migración de humo; protecciones de aberturas sin salida en corredores que requieren una calificación de 20 minutos y barreras anti-humo; aberturas de proscenios (siempre que las cortinas cumplan también con los requisitos del capítulo 20 de la norma NFPA 80 de 2016); y puertas de servicio contra incendios donde se permitan protecciones de aberturas de 20 minutos. Un Grupo de Trabajo de UL también está considerando la inclusión de aplicaciones de deslizamiento horizontal, que crearían muchas más oportunidades aún para usar cortinas.
Se debe tener en cuenta el cumplimiento de los códigos, el comportamiento y las características estéticas, la integración con un sistema de control de humo y las opciones disponibles a la hora de evaluar el uso de cortinas cortafuego y cortahumo en edificios comerciales. Las opciones incluyen dispositivo de anulación de los bomberos, tamaño, orientación, sistemas de guía, materiales de las telas y capacidades de la sirena/luz estroboscópica.
Las cortinas cortafuego y cortahumo no reemplazan a las paredes divisorias estructurales con clasificación horaria, las barreras o protecciones de aberturas resistentes al fuego ni al rendimiento del chorro de agua de las mangueras de incendio que exigen los códigos.
Steve Weyel trabaja en la Compañía BILCO.